Es curioso cómo estos dos términos se mezclan, hacen cabriolas y navegan a placer en nuestro psique. Hace poco me presenté a un certamen de relatos cortos, en mi interior hay un ápice (muy pequeño) de esperanzas de quedar entre los 10 más votados, aún a sabiendas de que habrá muchos relatos presentados, aún a sabiendas de que habrán muchos grandes escritores y escritoras, aún a sabiendas de que el sistema de clasificación es mediante voto de usuarios no registrados y que se clasificarán los diez que más amigos tengan (uf, que chungo lo tengo), aún a sabiendas de todo esto... creo que guardaré una pequeña esperanza, no porque el relato sea estupendo ni maravilloso, no porque crea en los milagros, sino porque fue escrito con el corazón, una historia desde lo más profundo de mi ser, una historia que muestra en cierta manera como soy.
No obstante, cuando llegue el día de la clasificación y yo ni tan siquiera me haya acordado de ello, algo me quedará, y ese algo es el relato, para mí, y para los mios, y sobre todo para la persona a la que está dedicado. Además, ha evocado quizás tambien en mí como una especie de arranque, ahora me apetece de nuevo escribir, y creo que eso es de agradecer. (A ver cuánto me dura).
Esperanza 1% Pesimismo 99%

Esperanza 100% Pesimismo 0%
Escribes muchísimo mejor de lo que crees, deberías hacerlo más a menudo, tu relato llega al corazón y eso es lo más importante a la hora de escribir.Me alegra saber que te haya vuelto a entrar ese arranque, hay mucho en tu interior por descubrir y es un placer y un privilegio que nos otorgas con tus historias.
Sigue asi, porque siempre serás mi escritor número uno, y tus relatos los llevaré en el corazón.
Nunca hay que dejar de escribir, aunque solo sea para nosotros mismos o para los q nos rodean. Una q escribe aunque no logre ganar nada