Menuda sorpresa!. La archiconocida estatua de Bruselas, el niño que orina (y que no para el tío), también conocida como Manneken Pis (al menos por aquellos lares) se ha disfrazado cuan Mortadelo, de preso, ¿y por qué? pues por lo visto la idea nació de una ONG, por una campaña de liberación de activistas antimilitaristas. Quizás nos encontremos ante una nueva tendencia mundial en el gris mundo de las estatuas, y nuestra Cibeles lleve dentro de poco un modelito de Vittorio y Lucchino.
Llamativo desde luego es. Y curioso, muy curioso.
Que cosas se ven :O
A mi me gustaría ver a la Cibeles vestida con el equipaje del Atleti ^_^