Y es que no conviene, al menos en Málaga. Hace unos añitos, no muchos, a decir verdad, me pasaba las tardes enteras recorriendo felizmente el casco antiguo de Málaga en busca de antiguas reliquias tiradas de precio que casi nadie sabía apreciar y que me hacían llorar de alegría al verlas descansar en las estanterías esperándome. Durante aquellas fechas me conseguí Hyperion (antes de que lo reeditara Byblos, y cuando perfectamente en el Compra - venta de Cyberdark podía alcanzar los 50€ de precio) por nada más y nada menos que 1,50€, ni que decir tiene que me lancé cuan lobo hombre hacía él y casi tiro la estantería en la que estaba sujeto. Era una época dorada, regresaba a mi casa con bolsas llenas de libros y con una sonrisa de oreja a oreja, El fin de la eternidad por 1,25 €, Ubik (cuando era realmente difícil conseguirlo) por algo menos de 2€... en fin, nos encontrábamos en una orgía de cifras (el dinero) y letras (los libros) de la que jamás me hubiera gustado salir.
Aquí os dejo una simple ecuación gráfica que, creo, refleja mi estado de ánimo de aquellos días:


Buen comentario!! Cuanta razón tienes. Y es que la verdad es que es una pena que pase esto. Ojalá volvamos a los tiempos antiguos un día de estos. Es más, ojalá todos los libros estuvieran a un precio comparable proporcionalmente al número de páginas como el Juego de Tronos que comentas.
No sé si es que pretenden que nos acostumbremos a ese precio abusivo. Yo desde luego cuando veo un libro de bolsillo de más de 8 euros ya me duele el corazón. Joer, Juego de tronos por 6 euros. Ójala hubiera pillado yo esa ganga :D
Ay, qué tiempos aquellos y sí, ojalá yo también hubiera pillado "Juego de Tronos" a ese precio... eh, un momento... sí que lo hice :D:D
Cierto todo lo que dices en el artículo y lo que decís en los comentarios, si bien, creo que, al menos, debemos dar las gracias a Byblos por las buenas ediciones que está sacando y por darse cuenta de donde está el verdadero mercado del libro. Así sí que consiguen que se interese la gente por la lectura y no realizando anuncios y campañas de Cervantes y El Quijote en televisión.